27 Sep 2018

Cómo cuidar tu férula dental

Muchos de nuestros pacientes usan una férula dental o férula de descarga para combatir el bruxismo, una patología más conocida por todos como “apretar los dientes” (si quieres más información sobre este tema te recomendamos que eches un vistazo a nuestra entrada Bruxismo: ¿qué nos intentan decir nuestros dientes?). Esta enfermedad suele ser muy molesta, provocando importantes dolores de cabeza y oídos y desgaste de las piezas dentales por el roce continuado.

Las férulas de descarga están hechas en una resina acrílica especial y fabricadas a medida a partir de los moldes de tus propios dientes. Su objetivo es ayudarnos a destensar nuestra boca y mandíbulas, liberando y relajando la tensión acumulada durante el día. Por ello, se suelen utilizar mientras dormimos.

Cómo limpiar la férula

La higiene de tu férula de descarga es primordial. Ten en cuenta que es una funda con muchos pequeños huecos para que se adapte perfectamente a tus dientes, por lo que es muy fácil que si no somos demasiado minuciosos en su limpieza, las bacterias proliferen y podamos tener graves problemas de salud en nuestra boca.

Frótala a conciencia con un cepillo pequeño y de cerdas suaves y con un jabón neutro. Enjuágala muy bien para que no quede ningún resto adherido y vuelve a cepillarla una vez puesta para perfeccionar el resultado.

Antes de guardarla, recuerda secarla bien para que no se acumule la humedad y proliferen algunas bacterias.

Limpieza del estuche

El estuche donde guardas tu férula ha de estar impoluto. Lava la funda al menos una vez a la semana y mantenla siempre seca y cerrada, tanto si la férula está dentro como si no. Así evitarás la humedad y que pueda entrar polvo y suciedad.

Consejos extra

  • Limpia y enjuaga siempre la férula antes de guardarla
  • Lava tus dientes antes de ponértela y utiliza el hilo dental para eliminar todos los posibles restos de tu boca que puedan provocar infecciones o molestias.
  • Nunca comas ni bebas nada con ella puesta
  • No la metas en agua caliente y, por supuesto, no la metas en agua hirviendo para desinfectarla. Podrías hacer que se deforme.
  • Si tu férula te produce roces en la boca o en la lengua, consulta con tu dentista para poder limarla o ajustarla mejor.
  • Antes de ponértela, humedécela un poco para facilitar su colocación.

 

Esperamos que estos consejos te ayuden a mantener tu férula de descarga y tu salud dental en las mejores condiciones. Si tienes preguntas sobre este u otro tratamiento, no dudes en contactar con nosotros. En Clínica Dental Pérez de Castro Martín estamos encantados de atenderte. Y recuerda, ¡nuestra primera cita es gratuita!