El día a día con ortodoncia transparente

18 Sep 2018

El día a día con ortodoncia transparente

Ya os hemos hablado en otras ocasiones de los distintos tipos de ortodoncia y, en especial, de la ortodoncia transparente. En los últimos años, estos alineadores se han convertido en los favoritos de millones de personas que quieren conseguir una sonrisa más agradable y una mejor salud bucodental.

La ortodoncia transparente es más cómoda, higiénica y estética que los tratamientos tradicionales. En este nuevo artículo, además de recordarte sus ventajas, queremos también que conozcas cómo sería tu día a día si te decides a usar la ortodoncia transparente.

Primeros días

Al principio, como ocurre con cualquier otro tratamiento dental, podrás notar algunas molestias. Es muy habitual que sientas cierta presión en los dientes (esa presión indica que se están ajustando a su posición correcta) o que aparezcan pequeños roces en tu lengua por el contacto con la ortodoncia.

Estas pequeñas incomodidades son totalmente normales y no debes preocuparte ni quitarte el alineador. Recuerda que cada día debes llevarlo puesto como mínimo 22 horas, es decir, que solo podrás retirarlos para comer y para las rutinas higiénicas.

Comer y beber

Como hemos comentado antes, una de las grandes ventajas de la ortodoncia transparente es que es completamente extraíble. De hecho, debes quitártelos siempre que vayas a comer o a beber, sobre todo si se trata de bebidas muy frías o muy calientes.

Hacer deporte

Ya sabes que tu ortodoncia invisible ha de estar puesta unas 22 horas. Así que si haces cualquier tipo de deporte tienes que saber que debes dejarla siempre puesta. Si practicas boxeo, karate o cualquier deporte de contacto, informa a tu ortodoncista de tu situación para que te aconseje qué cómo debes proceder, ya que puede no estar recomendado.

Te aconsejamos limpiar tu alineador siempre antes y después de practicar deporte para evitar la posible acumulación de bacterias provocada por una mayor salivación.

Higiene

Los hábitos de higiene son fundamentales cuando hablamos de ortodoncia, sin importar qué clase de tratamiento. En el caso de la ortodoncia transparente, el mantenimiento y la limpieza del “aparato” son muy, muy sencillos. Todo se resume en quitártelos cada vez que comas o consumas algo (Desayuno, almuerzo, merienda, cena, o si tomas algún tentempié), lavarte los dientes, limpiar los moldes con el cepillo y un poco de pasta y agua, y volverlos a poner. Así de fácil.