Hilo dental: ¿cómo usarlo correctamente?

13 Mar 2018

Hilo dental: ¿cómo usarlo correctamente?

También conocido como seda dental, el hilo dental es uno de los métodos más antiguos y sencillos para completar nuestra rutina de higiene bucal. Si eres de esos que tienen olvidado el hilo dental en el fondo del armario del baño, en este post descubrirás sus beneficios y aprenderás a usarlo correctamente.

 

Definición y tipos de hilo dental

El hilo dental es un conjunto de filamentos de plástico o nailon que sirve para retirar los restos de comida y de placa bacteriana entre las piezas dentales. Así, la seda dental es el aliado perfecto del cepillo de dientes, llegando a donde este no llega.

Muchas personas creen que solo sirve para retirar los restos de alimentos en zonas interdentales grandes. Sin embargo, el mayor beneficio de la seda dental es que ayuda a remover la placa, previniendo así la aparición de halitosis, caries, inflamación de las encías y otras afecciones bucodentales.

Existen tres tipos de hilo dental:

  • Hilo dental. El más común de todos. Tiene la superficie redonda -como el hilo de costura- y puede estar encerado para facilitar su uso y evitar cualquier daño las encías. Su uso está recomendado para personas con espacios interdentales normales, no demasiado grandes.
  • Cinta dental. A diferencia del hilo, la cinta dental presenta una superficie plana y más ancha. Por eso, está indicada para personas con espacios interdentales más grandes de lo habitual.
  • Super-floss. Es un tipo de seda dental especialmente diseñado para personas con puentes fijos u ortodoncias. Se caracterizan por tener una parte rígida  para introducirla debajo del puente u ortodoncia, otra esponjosa y otra de hilo sin cera.

 

Consejos de uso del hilo dental

Al contrario de lo que muchas personas pudieran pensar, se recomienda el uso diario de hilo dental, no solo en ocasiones puntuales. Si quieres utilizarlo de forma correcta, sigue estos sencillos pasos:

  1. Corta un trozo de hilo dental de unos 30-50 centímetros de longitud.
  2. Enrolla cada uno de sus extremos en tus dedos anulares.
  3. Deja un espacio central de unos 4-5 centímetros. Esta parte será la que pases entre diente y diente.
  4. Tensa el hilo dental utilizando tus dedos índice y pulgar para realizar suaves movimientos en zig-zag en el espacio interdental en dirección a la encía.
  5. Una vez limpios todos los espacios interdentales, enjuágate la boca para eliminar los restos de comida y placa -puedes hacerlo con un colutorio para una limpieza más profunda-.